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Aprende más sobre el efecto invernadero y el clima global

Aprende más:
El efecto invernadero y el clima global

¿De qué se trata?

  1. El efecto invernadero es el proceso mediante el cual los gases de la atmósfera de la Tierra atrapan calor.
  2. Las actividades humanas que agregan gases de invernadero a la atmósfera pueden estar calentando la atmósfera de la tierra.

El efecto invernadero y el clima global

La Tierra es lo suficientemente cálida como para mantener la vida debido a un proceso denominado efecto invernadero. La atmósfera de la Tierra contiene gases que permiten que la energía, en forma de luz solar, la atraviesen. Estos mismos gases evitan que la radiación infrarroja (emitida por la Tierra) escape nuevamente al espacio, atrapando así el calor cerca de la superficie. Este proceso imita el comportamiento del vidrio en un invernadero; los gases que forman parte de este proceso se denominan gases de invernadero. El vapor de agua es el contribuyente más importante al efecto invernadero. Otros gases de invernadero incluyen dióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Sin los gases de invernadero, las temperaturas globales serían mucho menores y la Tierra sería un terreno desolado congelado.

¿Cómo ayudan los gases de invernadero a mantener la Tierra cálida? La mayor parte de la luz solar atraviesa la atmósfera y es absorbida por la superficie de la Tierra. Existe una ley en la física que establece que todos los objetos irradian ondas electromagnéticas. La longitud de onda de las ondas electromagnéticas depende de la temperatura superficial de los objetos. Cuanto mayor sea la temperatura de un objeto, menor será la longitud de onda que irradie. La superficie del Sol es extremadamente caliente; irradia gran parte de su energía como luz visible y otra radiación de menor longitud de onda. La superficie de la Tierra es mucho más fría; también irradia energía, principalmente radiación infrarroja. Esta energía tiene longitudes de onda mucho mayores.

Los gases de invernadero son los que absorben parte de la radiación infrarroja saliente. Ninguno de ellos la absorbe toda; no obstante, combinados absorben gran parte de ella. Luego, irradian parte la energía absorbida de regreso a la Tierra. Esto es lo que mantiene a la Tierra más cálida que si no hubiera gases de invernadero.

Dióxido de carbono y calentamiento global

Las temperaturas globales generales mostraron una tendencia ascendente en los últimos 200 años. Varios de los años más cálidos registrados se produjeron en las últimas dos décadas. Sobre la base de la evidencia disponible, la mayoría de los científicos está de acuerdo en que se está produciendo un calentamiento global.

Las acciones humanas contribuyen a la cantidad total de gases de invernadero en la atmósfera, en particular, el dióxido de carbono (CO2). Gran parte de este proviene de quemar combustibles fósiles, hecho que aumentó especialmente en los últimos dos siglos. Antes de la Revolución Industrial, las concentraciones de CO2 eran mucho menores, de aproximadamente 300 partes por millón (ppm). Durante el período carbonífero temprano (hace 359 a 325 millones de años), las concentraciones de CO2 eran de hasta 1.500 ppm. En 2012, las concentraciones de CO2 fueron de 393 ppm. A los científicos les preocupa que las temperaturas de la Tierra puedan estar aumentando debido a este aumento de CO2 en la atmósfera.

Greenhouse effect
Imagen cortesía de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU.

Muchos países se comprometieron a reducir la cantidad total de gases de invernadero producidos en un esfuerzo para reducir el riesgo de un aumento rápido de la temperatura global. El problema es que el tamaño del efecto sigue siendo incierto. Algunas personas están convencidas de que el aumento de CO2 debe invertirse. Creen que esto es necesario, incluso si la magnitud de la contribución al cambio climático no es certera. Creen que las consecuencias de no reducir la cantidad de gases de invernadero serían muy difíciles de manejar. Otros consideran que no sería prudente alterar la economía actual del mundo. Consideran que el daño futuro es cuestionable. El gran problema es que nadie tiene la certeza de que se producirá un cambio climático rápido. Si se produjera, podría ser demasiado tarde para hacer algo al respecto.

No todo el CO2 liberado por la quema combustibles fósiles permanece en la atmósfera. El dióxido de carbono también se disuelve en el agua de los océanos. A medida que entra carbono en la atmósfera, parte es absorbido por los océanos. Esto reduce el impacto que tiene en el clima quemar combustibles fósiles. Debido a este proceso, algunas personas incluso sugieren que deberían bombearse enormes cantidades de CO2 en los océanos; no obstante, eso simplemente pospondría el problema para generaciones futuras. El dióxido de carbono también se almacena restaurando bosques en terrenos despejados previamente. El CO2 absorbido por estos árboles recién plantados ayuda a eliminar parte del CO2 emitido por las actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles.

Para obtener más información, se recomienda consultar el artículo Cambio climático global.