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Mi experiencia organizando un taller de SEED en Port Said, Egipto

Experiencias y Opiniones
Mi experiencia organizando un taller de SEED en Port Said, Egipto

9 al 13 de julio de 2006 (Port Said, Egipto)

 

Ahmed y los alumnos en la playa
Ahmed y los alumnos en la playa tomando muestras de agua.

Una visión personal de Aprendizaje en Acción

Mientras que la mayoría de los adolescentes en la ciudad costera de Port Said, Egipto, holgazanean en la playa durante el verano, un grupo de alumnos de la Escuela Experimental Port Said y de la Escuela Secundaria para Niñas Port Said llenos de energía se ofrecieron como voluntarios para participar en un taller de 5 días, a fin de aprender sobre un tema de fundamental importancia para su país: la Conservación y Contaminación del agua. Los alumnos que participaron fueron 4 niños y 17 niñas, con edades comprendidas entre los 13 y 17 años. Aportaron su entusiasmo y su predisposición para fomentar nuevas amistades. Este taller resultó especialmente exitoso porque utilizó el enfoque activo de SEED "Aprendizaje en Acción", que animó a los alumnos a presentar los resultados ante sus compañeros al finalizar el evento, una oportunidad que no tendrían normalmente en sus clases diarias.

 

Port Said, situada en la costa del Mediterráneo, en la entrada del Canal de Suez, es una ciudad muy concurrida. Con una población de 500.000 habitantes y un puerto de fundamental importancia a nivel mundial, tiene un impacto significativo sobre la economía de Egipto. Pasan constantemente barcos inmensos por el puerto, mientras las veredas se llenan de vecinos del lugar que disfrutan de sus numerosas cafeterías y pescaderías.

 

Ahmed explica
Ahmed explica cómo crear y probar una cuenca de agua simulada.

Analizando el agua
Dos alumnos prueban el agua del sitio de recolección de la playa.

Aprendizaje en Acción
Aprendizaje en Acción es la piedra angular de la filosofía de enseñanza de SEED.

Mohammed presenta la robótica
El alumno Mohammed presenta la robótica a sus compañeros.

Los canales del río Nilo proporcionan la única fuente de agua fresca para la ciudad. Al oeste de la ciudad se encuentra el Lago Manzala, rico en sales minerales, altamente contaminado y con un tamaño cada vez menor. El Canal de Suez, que separa África de Sinaí y del resto de Asia, constituye la frontera oriental de la ciudad. Con sus fuerzas de desarrollo económico y bienestar ambiental constantemente en conflicto, Port Said era un lugar ideal para que este grupo de alumnos de escuelas secundarias estudiasen la grave tensión que enfrenta su país con respecto a la contaminación y el suministro del agua.

El primer día del taller incluyó clases, debates y una actividad práctica donde los alumnos debían construir el modelo de una cuenca de agua. Llenaron un acuario vacío con arena, gravilla y agua, simulando así los patrones de drenaje de la superficie terrestre. Debido a que el mero suministro de información objetiva a los alumnos sobre las ciencias del agua disminuiría su concentración, un objetivo del taller era presentarles los métodos científicos con un nivel universitario. El Dr. Gamal El-Baroty, profesor de química en la Universidad de El Cairo, ofreció voluntariamente su tiempo para mostrar varias de las herramientas utilizadas para medir la calidad del agua. Los alumnos recolectaron en la playa sus propias muestras de agua y las midieron con diversos instrumentos digitales.

Al día siguiente, los alumnos aprendieron los principios del tratamiento de agua e incluso tuvieron la oportunidad de construir sus propios filtros. Gracias a la combinación de una botella de plástico vacía, arena, gravilla, filtros de café y algunos productos químicos, los alumnos pudieron observar los métodos para el tratamiento de agua de manera directa.

En cuanto los alumnos terminaron de analizar el agua filtrada, el Dr. Mostafa Abbas, profesor de la Universidad de Al-Azhar, llegó de El Cairo para ofrecer una presentación sobre la Biodiversidad de Egipto. Para la mayoría de estos alumnos, fue su primera exposición a una charla de nivel universitario y tuvieron la excepcional posibilidad de debatir con un experto. En las escuelas públicas de Egipto, la enseñanza suele ser una experiencia unidireccional en la que los alumnos no tienen muchas posibilidades de plantear preguntas. Los alumnos también tuvieron la oportunidad de exhibir sus propios conocimientos. Un alumno, Mohamed, compartió con sus compañeros sus conocimientos sobre robótica y programación.

El tercer día tuvo lugar una de las actividades más destacadas del taller, cuando emprendimos una excursión a una reserva ambiental 15 minutos al oeste del lugar. La reserva, llamada El-Gameel, posee varios pantanos que han presentado niveles de contaminación alarmantes en las últimas décadas. El supervisor de la reserva, Gamal el Sharaf el Din, nos dio un completo paseo en barco por el lago y los lugares contaminados junto con varios guardabosques. Los alumnos tomaron varias muestras de agua utilizando un GPS (sistema de posicionamiento global) portátil para indicar la ubicación de cada muestra, de manera tal que en el futuro se puedan obtener muestras del mismo lugar.

Durante el viaje en autobús de regreso a la escuela, nos recordaron a todos la gran cantidad de problemas que enfrenta Egipto en relación con la contaminación. A menudo se tira y quema basura al lado del camino que conduce de regreso al pueblo, mientras que el agua de drenaje en las alcantarillas de las calles parece contener aguas residuales.

Hacia la finalización del taller, el Dr. Magdy Abbas, Viceministro del Ministerio de Agricultura, muy generosamente viajó a Port Said como orador invitado. Hizo participar a los alumnos en un intenso debate acerca de la vida silvestre acuática en Egipto y el impacto que tiene sobre ella la contaminación del agua.

 

  Mostrando los certificados con mucho orgullo
Los alumnos dejan su huella en su comunidad y muestran con mucho orgullo los certificados recibidos al finalizar el taller.

Cuando llegó el quinto y último día del taller, los alumnos habían realizado varias excursiones, construido muchos modelos, analizado gran cantidad de muestras de agua y entablado conversaciones con expertos de todo el país. En pocas palabras, todos estábamos bastante agotados, pero no era suficiente darnos una palmadita en la espalda y decirnos "¡Buen trabajo!". La tarea final del taller consistió en que los alumnos se dividieran en grupos y brindaran presentaciones detalladas sobre temas específicos del taller, seguidas por un tiempo para debatir. Divididos en 5 grupos, los alumnos crearon sus propias presentaciones basándose en las notas que tomaron en el taller y las expusieron a toda la clase. Con una duración aproximada de 15 minutos cada una, ésta fue la primera oportunidad que muchos de los alumnos tuvieron para hablar frente a un público numeroso. Éstos se sintieron tan cómodos entre sí que no hubo lugar para los nerviosismos.

Cuando finalizó el taller, la única tarea pendiente era felicitar a todos los alumnos y obsequiarles un certificado por su buen trabajo. Esperamos que estos alumnos comprendan el impacto que el agua tiene sobre su futuro y además saquen provecho de esta experiencia única de participar en experimentaciones y presentaciones.